ANTHONY BOURDAIN, NO OTRA BIOGRAFIA MAS
Descubre por qué Anthony Bourdain sigue siendo una fuente de inspiración 8 años después de su muerte: multipasión, autenticidad y el legado de un icono cultural. Esta no es OTRA BIOGRAFIA MAS
REFLEXIONES
6/8/20266 min leer
Una vez mas me encuentro aquí, como casi todos los años desde aquel 8 de junio de 2018. Ya sea a través de una pequeña nota en Instagram o un articulo de mi blog, esta fecha siempre me toca en lo profundo. Y se trata del aniversario del fallecimiento (en esta ocasión 8 años ya) del archi conocido Anthony Bourdain (25/06/1956 – 08/06/2018).
Para muchos, simplemente un chef mediático, para otros un escritor, para algunos un presentador de programas de viaje. Para mí, una fuente inagotable de inspiración.
Analizar su vida en detalle, es algo demasiado extenso y complejo. Además de que para muchos tal misión siempre se verá truncada, al no poder pasar más allá del hecho de “¿Cómo alguien que lo tenia todo (fama, aprecio, dinero, un trabajo de ensueño) decidió poner fin a su propia vida?”.
Es allí cuando digo que analizar su vida es entrar en aguas turbulentas, y simplemente (a menos que hubiéramos sido muy cercanos a él, o su psicólogo) sería simplemente elucubrar, por decir lo menos.
LA VIDA DE ENSUEÑO
Pasar entre 270 y 300 días del año viajando, grabando, trabajando, puede parecer maravilloso e idílico para muchos (entre los cuales me incluyo). Sin embargo, para alguien de una edad en la que por lo general buscamos la tan añorada estabilidad, y mas aun teniendo una hija pequeña, no dudo que haya sido un conflicto de intereses brutal. Un par de matrimonios fallidos se suman a la ecuación, y de seguro mantenían dentro de él un anhelo de poderle dar algo de estabilidad a esa niña, sin que sintiera la ausencia de “su padre famoso”. El mismo provenía de un hogar estable, con muchos viajes en familia (cosa que de seguro le hubiera encantado poder hacer mas con su hija y la madre de esta). Pero ese estilo de vida y la impresionante notoriedad que este acarreaba, se lo hacía simplemente imposible.
Este era (en mi humilde opinión) solo uno de sus demonios internos: esa dualidad de TENER LOS MEDIOS para vivir una vida cómoda, agradable, y satisfactoriamente familiar, PERO al mismo tiempo verse obligado a estar ausente para poder seguir sustentando tal vida.
Luego está el otro gran demonio: el abuso de sustancias. Si bien Anthony siempre fue totalmente abierto y transparente, al admitir que usó y abusó de un sinnúmero de sustancias (marihuana, cocaína, LSD, heroína), también está la parte de su auto rehabilitación, la cual según sus propias palabras, surgió de un día verse en el espejo y pensar: “Esa persona que veo allí reflejada, es una persona que vale la pena salvar”.
Y es en este punto en donde las cosas empiezan a enturbiarse un tanto para mí: “¿Es posible que un adicto se pueda regenerar por si solo, sin haber sido internado o sin ayuda profesional?”. Y más allá de esto, si sumamos rupturas amorosas, el sentimiento de culpa por ser un padre ausente, el tener los medios económicos para acceder a todo lo que le provocara y el pasar largas temporadas solo y alejado de sus seres queridos, crean el entorno perfecto o bien para una recaída o la menos para una “continuidad discreta”. Vuelvo y repito: no fui su amigo cercano, no lo traté como especialista de la salud mental y simplemente hago conjeturas según lo que vi desde afuera, como millones de otras personas.
LO QUE EXTRAJE Y SIGO EXTRAYENDO DE SU VIDA
Decir que te gusta escribir, que te gusta la cocina, los viajes, la creación de contenido (videos) y que no quieres en algún momento ser Anthony Bourdain, es tan honesto como decir que te gusta el fisicoculturismo y el cine, y jamás quisiste ser Arnold Schwarzenegger. Es una completa falacia.
El año en que Bourdain saltó al estrellato con su primero show de televisión “A Cook’s Tour” fue 2002, justamente el año en el cual yo me iniciaba en la cocina. Simplemente yo devoraba esos episodios como si mi vida dependiera de ello. Era la época en que Food Network tenía una imponente presencia en los canales de televisión por cable.
Con el paso de los años fui descubriendo mi pasión por la escritura, y fue así que 2006 lancé mi primer blog (Caracas, ciudad invivible) donde empecé a tomarle el gusto a compartir mis experiencias y mis vivencias a través de la palabra escrita.
Y no fue sino hasta 2021 que “formalmente” inicié la creación de contenido en Youtube a través de mi primer canal (Fuimas tv) el cual ya no existe, pero que dio pie a muchos otros proyectos y me permitió irme entendiendo a mi mismo como creador de contenido.
Es a través de estas facetas en común, las cuales nos conectan (a pesar de ser 2 personas con personalidades muy diferentes) y con las cuales me identifico. Quizás el mayor aprendizaje que me dejó Anthony Bourdain es el hecho de que “esta bien ser multi pasional”. En mi entorno (y no se si esto se deba a la crianza, a un tema del país o de la época) era un tanto mal visto ser multi pasional, pues esa cualidad era algo que te “desviaba de tu centro”. Si eras ingeniero, eras ingeniero y nada más. Si eras músico, eras músico y si eras escrito eras escritor. Pero ser ingeniero-cocinero-escritor era una cosa impensable.
Siempre recuerdo cuando me encontraba en ascenso en la cocina, en mis primeros años, que mi madre me decía “¿Tu de verdad quieres ser cocinero? Zapatero a sus zapatos”. Y sin embargo ella era la primera en ir a comer a los restaurantes en donde yo estaba trabajando, para después felicitarme y decirme lo orgullosa que ella estaba de mí.
Y por muchos años he cargado esa cruz o mas bien ese “estigma auto impuesto” de siempre pensar que no debemos desviarnos de nuestro camino original. Y pienso que en cierto modo la muerte de Bourdain fue el detonante que me permitió entender que la vida es muy corta, que no importa lo grande, popular, rico y famoso que seas, jamás debes dejar de perseguir tus sueños y tus pasiones.
En su caso, experimentó lo que verdaderamente se llama un GOLPE DE SUERTE, pues luego de varios intentos fallidos (había publicado un par de libros sin mayor éxito), una vez decidió escribir una nota acerca de sus vivencias como cocinero, la cual llegó a manos de la revista THE NEW YORKER y de allí en adelante cambió su vida para siempre. El artículo resonó tanto que le pidieron hacer un libro, dándole un “pequeño adelanto” de 50.000 dólares (de seguro mas de lo que el ganaría como chef en mas de 6 meses de trabajo) y allí de seguro el entendió que estaba bien mantener esa pasión por la escritura (la cual probablemente en mucha ocasiones utilizó simplemente como una vía de desahogo). Y no estuve en su cabeza para poder asegurarlo, pero estoy mas que seguro de que gran parte de su alegría provino (obviamente además de saber de que escribiendo desde la comodidad de su sala, podía ganar 10 veces mas que parado 12 horas frente a un fogón) por el simple hecho de que alguna persona (en realidad miles) habían encontrado entretenido e interesante lo que el tenía que decir. Créanme que eso vale oro para un escritor. Poco a poco yo también he ido encontrando mi camino, entendiendo y aceptando que está bien perseguir varias pasiones.
La segunda gran enseñanza que creo que dejó Anthony, (y en esta aun me queda un largo trecho por recorrer) es aceptar y apreciar tu autenticidad. El llegó a la televisión sin tener ni la menor idea de como era el negocio, empezó a viajar casi literalmente gracias al show (es decir, no era un viajero curtido) y sobre la marcha desarrolló su estilo propio, único e inimitable. Y fue allí donde seguramente radicó todo su éxito: escribiendo como Anthnoy Bourdain, narrando historias y presentando los lugares a donde iba como Anthnoy Bourdain y no tratando ser alguien más.
Yo por mi parte, aun lucho un poco no por conseguir mi propio estilo, sino más bien por pensar que mi propio estilo no es suficiente, y siempre buscar de una u otra sutil manera, incorporar detalles (pequeñas copias) de aquellos a quienes considero mis ídolos.
Probablemente esa sea una de las razones que me han impedido llegar más lejos como creador de contenido: el siempre analizar mies piezas desde la óptica comparadora de mis referentes naturales en vez de simplemente disfrutar el proceso y dar rienda suelta a mi estilo personal.
Y de esta manera abierta, personal y descarnada (creo que no me había expuesto así en años) termino mi homenaje anual a un icono cultural, que tras su pronta partida nos deja con muchas mas preguntas que respuestas, pero también con reflexiones y enseñanzas, es decir un LEGADO.
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